Pasta de vidrio
Todo comienza con una varilla de vidrio coloreado, una llama y una estructura de cobre. Calentado a más de ochocientos grados, el vidrio se convierte en pasta y la mano lo vierte en el metal. Cada pieza nace una tras otra, nunca idéntica a la anterior.
Cinco mil años de historia
Ya en el antiguo Egipto, los artesanos lo trabajaban para adornar los enterramientos reales, y las tumbas faraónicas han revelado amuletos, frascos para ungüentos y ajuares funerarios que ya muestran la firma del proceso: colores incorporados al material, formas sólidas y profundidad del color. Mesopotamia y luego la Roma imperial prolongaron esta tradición, antes de que se desvaneciera durante siglos en favor del vidrio soplado.
El proceso renace en París a finales del siglo XIX, impulsado por los maestros vidrieros del Art nouveau y, después, por las casas que lo convierten en la firma de la joyería de alta costura.
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El gesto
En las creaciones de Françoise Montague, el vidrio se funde a la llama, a más de 800 °C. Nuestros artesanos funden varillas de vidrio coloreado sobre una estructura de cobre que moldean a mano y, después, aplican los colores uno tras otro. A continuación llega el enfriamiento, que requiere paciencia.
Reconocer la pasta de vidrio
Bastan unas pocas referencias para distinguir la pasta de vidrio de una imitación de resina.
- La profundidad del color: A contraluz, el material deja pasar la luz y revela velos, degradados y matices que varían según el ángulo, mientras que la resina permanece opaca y plana
- El peso: La pasta de vidrio pesa más que la resina, y una pieza demasiado ligera para su volumen debería despertar sospechas
- La huella de la mano: Las finas burbujas, las ligeras asimetrías y una veta vinculada al humo del soplete delatan el gesto artesanal, mientras que una pieza perfectamente lisa y simétrica delata la producción industrial
Cómo cuidar una joya de pasta de vidrio
El vidrio fundido atraviesa el tiempo, pero no resiste los golpes ni la abrasión. Unos sencillos gestos bastan para preservar su material.
- Límpielo con un paño suave y seco, sin recurrir jamás a productos abrasivos ni a un limpiador ultrasónico
- Guárdelo protegido y alejado de las piezas metálicas que puedan rayar la superficie.
- Evite aplicar perfumes y lacas directamente sobre la joya
- Quíteselo antes de hacer deporte, bañarse y dormir
Para un cuidado en profundidad, nuestro taller de la rue Saint-Honoré se encarga del mantenimiento y las reparaciones, excepto las soldaduras.
Algunas de nuestras creaciones incorporan este material y se elaboran en la rue Saint-Honoré. Otras, seleccionadas de los archivos de la alta costura, conservan su memoria.






























































































































































































































































