Pulsera Mabrouk

Precio habitual 440 €

Color: Dorado

La pulsera Mabrouk está engastada con rondanas de strass cristal, ligeras como una pluma, brillantes justo lo necesario. Su estilo un poco bling pero nunca exagerado atrae la mirada sin ser demasiado. Y contra todo pronóstico… combina perfectamente con unos simples jeans.

Intemporal, fácil de llevar, te acompaña desde la mañana hasta la noche, de un café en la terraza a una cena que se alarga. Probarla es adoptarla.

Esta pulsera engastada encarna el espíritu Françoise Montague en su versión más usada: una pieza que parece simple a primera vista, pero que revela toda su delicadeza al acercarse. Cada rondana de strass capta la luz de manera diferente con cada movimiento, un efecto logrado gracias a la calidad del cristal y al cuidado en el ensamblaje, hecho a mano en nuestro taller parisino en el 231 Rue Saint-Honoré.

Una de nuestras piezas más vendidas. Esta pulsera es:

¿Qué representa la pulsera Mabrouk?
La pulsera Mabrouk es una pieza emblemática de la Maison Françoise Montague. Adornada con strass seleccionados rigurosamente por nuestros artesanos. Hecha a mano en nuestro taller de la 231 Rue Saint-Honoré en París desde 1945.
¿Qué variantes existen?
Varias versiones disponibles: dorado, plateado y multicolor. Cada variante explora una paleta propia.
¿Existe un Collar Mabrouk a juego?
Sí. El Collar Mabrouk presenta la misma firma en formato collar. Vea también el Collar Charenton, su versión cobra art déco.
¿Es adecuado el brazalete Mabrouk para regalar?
Sí. Entrega en estuche de firma sellado a mano con nuestro sello de cera roja. Muy apreciado para regalos de boda, cumpleaños y ceremonias.
¿La Maison ofrece un servicio de reparación?
Sí. Reparación directamente en nuestro taller parisino (reensamblaje, cierre, etc.) en 231 rue Saint Honoré 75001, excepto las operaciones que requieran soldadura.
12 €
Portrait Françoise Montague colorées bijoux fantaisie de luxe paris

Un saber único desde 1945

En 1945, Françoise Montague da su nombre a un taller fundado diez años antes por su madre. Un nombre que también es un juramento: el de su primer esposo, caído en la Resistencia. Cada joya lleva consigo esta herencia — la de una mujer que rechazó el olvido para preferir la eternidad del estilo.

En 1978, Marion Stern toma las riendas de la Casa con veintiún años. Su ambición: enfrentar el saber hacer parisino al mundo. Desde 1981, las creaciones Françoise Montague cruzan fronteras. En 1998, la tienda del 231 Rue Saint-Honoré se convierte en el punto de anclaje de esta visión.

En junio de 2023, Rebecca Mamou-Stern escribe una nueva página en esta transmisión familiar. Su mirada de ingeniera pone la técnica al servicio de una estética exigente. El pasado garantiza la precisión. El futuro dibuja el estilo.

El arte de regalar

Cada pieza se presenta en un estuche exclusivo, sellado a mano con nuestro sello de cera con el escudo de la Casa. Este gesto ancestral, tomado de los códigos de la correspondencia privada y de las grandes casas de moda, convierte cada paquete en un objeto precioso incluso antes de ser abierto.