Strass
El strass es el brillo sin el peso. Permitió a las grandes casas de alta costura del siglo XX ofrecer piezas luminosas, fuertes, en dimensiones imposibles de lograr con piedras preciosas. Es una de las grandes invenciones de la costura parisina.
El arte de la composición de strass
Componer una pieza de strass requiere un ojo y un gesto. La distribución de las piedras, la orientación del facetado, el equilibrio de los tamaños: todo se ajusta a mano, en nuestro taller. Una pieza de strass mal compuesta quema; bien compuesta, ilumina.
Del día a los galas
El strass Françoise Montague se presenta en pendientes cortos para el día, en collares largos para las noches, en brazaletes para las ceremonias. Cada formato encuentra su público. La Maison no jerarquiza: un strass discreto usado todos los días vale tanto como un strass desmesurado usado una vez al año.
Un material para cuidar
El strass se limpia con un paño suave. Le temen los perfumes y cosméticos aplicados directamente. Con estas precauciones simples, una pieza de strass conserva su brillo durante décadas.
Maison Françoise Montague desde 1945
Nuestra casa transmite desde hace tres generaciones un saber hacer de joyería de alta costura parisina. Cada adquisición se entrega en un estuche sellado con el sello de cera de la Maison. Una nota manuscrita puede acompañar su pedido sin coste adicional. Descuento por tax free disponible en tienda para visitantes internacionales, envío protegido a todo el mundo. El servicio de reparación de nuestro taller está abierto de por vida para todas nuestras creaciones — una joya Françoise Montague está hecha para durar.
Descubra también: Cristal · Gala · Iconiques de la Maison.




























































































































































































































































