Nuestras creaciones firmadas por Françoise Montague se fabrican a mano en nuestro taller de la rue Saint-Honoré, a partir de materias primas cuidadosamente seleccionadas y procedentes de Francia y Europa. Como en toda la bisutería, el metal utilizado es latón, que doramos con oro fino de 24 quilates en un taller parisino especializado. Para trabajar la pasta de vidrio, utilizamos cobre, el único metal capaz de soportar el calor extremo de nuestra llama, que alcanza hasta 800 °C, necesario para fundir el vidrio.

Para preservar su brillo y prolongar su vida útil, bastan unos sencillos gestos. Descubre nuestros consejos de cuidado para conservar la belleza de tus joyas tanto tiempo como tus recuerdos más hermosos.

Quítate las joyas antes de dormir o hacer actividad física


El sudor, los roces e incluso los simples movimientos pueden alterar la forma de tus joyas y acelerar su desgaste. En particular, la humedad y el calor pueden opacar los metales y dañar las piedras.
Ya sea para hacer deporte o simplemente antes de acostarte, acostúmbrate a quitarte las joyas. Así conservarán su belleza y su brillo durante más tiempo.


Evita todo contacto con el agua y los productos de higiene


El agua, los perfumes y las cremas son enemigos discretos pero formidables para tus joyas: aceleran la oxidación y apagan su brillo.
Trata tus joyas como auténticos tesoros: mantenlas alejadas de estos elementos para preservar su brillo. Por eso, es preferible quitártelas antes de lavarte las manos, ducharte o perfumarte.

Guarda tus joyas con cuidado 

Después de usarlas, evita dejar tus joyas sobre la mesilla de noche. Dedica unos segundos a guardarlas en un joyero compartimentado o en una bolsita de tela.
Esto limita los roces entre las piezas y evita los arañazos. Protégelas también de la humedad y de las fuentes de calor, como los radiadores o la luz solar directa, que podrían alterar su color y textura con el tiempo.
 

Limpia la joya con delicadeza y regularidad


Un cuidado regular permite conservar su brillo sin dañarlas. Basta con un paño suave y seco para eliminar las huellas dactilares y las pequeñas impurezas. Para una limpieza más profunda, utiliza agua tibia con un poco de jabón suave.
Evita cualquier producto químico o abrasivo que pueda dañar los materiales. Después de limpiarlas, asegúrate siempre de secar bien tus joyas con un paño limpio para eliminar cualquier resto de humedad.
  

Llévala con orgullo y cariño


Una joya vive contigo. Evoluciona, y cada marca del paso del tiempo la hace única. Al llevarla con orgullo y seguir estos sencillos gestos, le permites atravesar los años conservando su belleza.
Tus joyas se convierten así en auténticos testigos de tu historia, acompañando tus momentos más preciados y aportando un toque de elegancia a tu día a día.

Cada pequeño arañazo en un collar cuenta algo: un viaje, una velada entre amigos, una cena a la luz de las velas. Para que esta historia continúe, es esencial cuidarlo como cuidarías un recuerdo querido.


Ahora tienes todas las claves para cuidar tus joyas de bisutería y hacer que duren con el paso del tiempo.
Descubre todas nuestras creaciones en la boutique o en nuestro sitio web, y déjate seducir por tu nuevo compañero de recuerdos.