Collar Ras de Cuello Mabrouk
Le Mabrouk es un collar corto adornado con arandelas de strass de cristal, ligero como una pluma, brillante justo lo necesario.
Intemporal, fácil de llevar, te acompaña desde la mañana hasta la noche, desde un café en la terraza hasta una cena que se alarga. Probarlo es adoptarlo.
Este collar corto encarna perfectamente el espíritu Françoise Montague: una pieza que parece simple a primera vista, pero que revela toda su delicadeza al acercarse. Las arandelas de strass captan la luz de manera diferente con cada movimiento, un efecto logrado gracias a la calidad del cristal y al cuidado puesto en cada ensamblaje.
Descripción:
- Peso: 67g
- Dimensión: 12,5 cm de diámetro
- Adornado con arandelas de strass de cristal
- Disponible en dos colores
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Hecho a mano en nuestro taller parisino de la 231 Rue Saint-Honoré.
¿Qué es el collar Mabrouk?
¿Qué colores están disponibles para el Mabrouk?
¿Le Mabrouk es adecuado para una ceremonia?
¿Es Le Collier Charenton una variación del Mabrouk?
¿La Maison realiza envíos a los países del Golfo?
Un saber único desde 1945
En 1945, Françoise Montague da su nombre a un taller fundado diez años antes por su madre. Un nombre que también es un juramento: el de su primer esposo, caído en la Resistencia. Cada joya lleva consigo esta herencia — la de una mujer que rechazó el olvido para preferir la eternidad del estilo.
En 1978, Marion Stern toma las riendas de la Casa con veintiún años. Su ambición: enfrentar el saber hacer parisino al mundo. Desde 1981, las creaciones Françoise Montague cruzan fronteras. En 1998, la tienda del 231 Rue Saint-Honoré se convierte en el punto de anclaje de esta visión.
En junio de 2023, Rebecca Mamou-Stern escribe una nueva página en esta transmisión familiar. Su mirada de ingeniera pone la técnica al servicio de una estética exigente. El pasado garantiza la precisión. El futuro dibuja el estilo.
El arte de regalar
Cada pieza se presenta en un estuche exclusivo, sellado a mano con nuestro sello de cera con el escudo de la Casa. Este gesto ancestral, tomado de los códigos de la correspondencia privada y de las grandes casas de moda, convierte cada paquete en un objeto precioso incluso antes de ser abierto.










